En las «etapas de transición» de la lactancia materna o biberón a la cuchara y de la comida triturada  a la sólida (en el  caso de seguir el método tradicional de alimentación infantil ) o en el caso de que se inicie la comida complementaria con alimentos sólidos, de manera progresiva, el niño y la niña pueden manifestar rechazo ante alimentos nuevos.

Para facilitar la aceptación de nuevos alimentos:

– Ofrezca varias opciones saludables disponibles; por ejemplo, si se trata de la fruta  ¿qué  prefieres, mandarina o plátano?

– Presente el alimento a probar en pequeñas cantidades.

– En función de la edad, dele participación en la preparación de los alimentos. 

Ante el rechazo:

Es muy importante NO FORZAR, no perder la calma y no sustituir expresamente el alimento rechazado por otro de mayor agrado, porque facilitamos así que se inicie un  negativismo que será progresivo con gran probabilidad. El modelo es que no se hacen comidas diferentes para los diferentes miembros de la familia. 

El niño/a se podrá habituar poco a poco al alimento novedoso; presentamos el alimento varias veces, con intervalos de unos días.  La mayoría de las veces terminan  aceptándolos casi todos. 

Es importante que los mensajes verbales y no verbales de los padres, en ese momento del rechazo, no generen tensión, preocupación.  Si el niño y la niña no quieren comer y decide retirar el plato, debe hacerse sin reprimendas, después de que haya pasado un tiempo prudencial, de 20 a 40 minutos, según la edad.